Introducción
“La realidad está definida con palabras. Por lo tanto, el que controla las palabras controla la realidad”
Antonio Gramsci, (1891 - 1937), Filósofo italiano
El objetivo de artículo es presentar y fundamentar una técnica para definir conceptos académicos que le ha sido de utilidad a estudiantes de maestrías y doctorados como una alternativa que contribuye a la precisión del pensamiento.
El Pensamiento
La vida humana es imposible sin pensar como tampoco sin sentir y por supuesto sin actuar. Pensar, sentir y actuar constituyen una unidad dinámica que le permiten al ser humano su crecimiento pleno. Cualquier intento de sobrevalorar uno sobre otros, o separalos, conducen a una interpretación limitada, reduccionista y por tanto incompleta de la dimensión humana (HEGEL, 2010; FERREIRO GRAVIE,2022; VYGOTSKY, 1977; WITTGENSTEIN, 2012).
En la multifacética relación que establece el hombre con su ambiente aparece la actividad cognoscitiva humana y el pensamiento: lo que le permite conocer los objetos y fenómenos de la realidad. El pensamiento es resultado de la influencia de la realidad en el cerebro humano, en su corteza cerebral o neocórtex como también se le llama (LURIA, 1984; FERREIRO GRAVIE, 2022).
El pensamiento nos permite conocer los nexos esenciales de los objetos y sus características, por medio de las operaciones en extremo complejas que comúnmente se agrupan bajo la definición de razonamiento.
Mediante el pensamiento generamos ideas, las relacionamos, definimos conceptos, formulamos teorías, descubrimos leyes, inventamos procedimientos, identificamos y solucionamos problemas tenemos representaciones mentales propias de los fenómenos de la realidad objetiva y subjetiva.
Cada una de las actividades mencionadas “exigen” de operaciones y funciones mentales que las hagan posible, por ejemplo, análisis y síntesis, abstracción y generalización, comparación y valoración etc. Pero ante todo es necesario precisar el objeto de estudio, en otras palabras, de que estamos “hablando”, que ideas aparecen en la mente sobre el objeto en cuestión, y cómo lo expresamos; a esto los científicos le nombran conceptos ( FERREIRO GRAVIE, 2018; 2022).
El Concepto
El concepto es la forma básica del pensamiento humano, una unidad mínima del conocimiento, que expresa las características generales y esenciales de las cosas y fenómenos (hechos, eventos, acontecimientos, sucesos, procesos) de la realidad, lo que distingue a un objeto de otro para emplearlo consecuentemente (DE GORTARI, 1972; WITTGENSTEIN, 2012; COPI Y COHEN, 2005).
El concepto es el pensamiento humano expresado con términos, es decir con palabras. El concepto es a su vez una unidad de “significado” de conocimiento de la realidad. El concepto es al pensamiento humano lo que la célula al organismo y el átomo a la materia, es decir su unidad estructurar y funcional.
El concepto se obtiene a partir del análisis y la generalización que se hace de un sinnúmero de hechos aislados, haciéndose abstracciones de lo secundario, de las propiedades no esenciales, y priorizando los caracteres fundamentales que lo caracterizan como tal y distingue lo uno a lo de otros, en el entorno de una cultura determinada (FERREIRO GRAVIE, 2012, 2018, 2020).
El concepto es además de un resultado, un proceso mental, una actividad intelectual de caracter teórico, que permite precisar y delimitar el objeto de conocimiento a profundidad bien porque nos interesa o bien necesitamos para tomar una decisión, resolver un problema, plantearnos un proyecto o bien entre otras muchas cosas comprender la situación que enfrentamos, darle sentido y significado (FERREIRO GRAVIE, 1980. 1986).
La noción o constructo, como también se le llama al concepto, es una manifestación en nuestra mente del elemento de la realidad que necesitamos nombrar y distinguir de otros, de modo tal de poder emplearlo en lo que hacemos. El concepto como recreación en nuestra mente de la realidad y como parte de esta, es dinámico y evoluciona de acuerdo con el tiempo y los entornos de pertenencia. De ahí que la forma en que expresamos los conceptos cambie acorde con el momento histórico y cultural. Pero además en la medida en que al comunicarlo lo expresamos.
El concepto es la unidad básica del pensamiento humano que expresa las características generales y esenciales de las cosas y fenómenos de la realidad lo que permite distinguir a un objeto de otro para emplearlo consecuentemente, no obstante, sean de conceptos de objetos concretos, como por ejemplo el de “silla”, o bien de rasgos o cualidades como “belleza” y tanto uno como los otros se pueden definir es decir expresar mediante palabras. En ambos casos acudimos a las palabras para expresar la representación o referente mental que tenemos de ellos (WITTGENSTEIN, 2012).
La Definición de Conceptos
La escritura es una forma de lenguaje, es un instrumento para expresar el pensamiento, y construir el conocimiento y los sentimientos asociados al objeto de estudio, de modo tal que la estructura de la mente, la conciencia humana, se conforma con la actividad y la comunicación de la persona que aprende y crece. La escritura es mucho más que una habilidad motora compleja, es un tipo de lenguaje social y cultural, que trasciende el aquí y el ahora y resulta clave para el desarrollo del pensamiento, los sentimientos y el comportamiento humano. Al decir de Wittgenstein, el gran filófoso del lenguaje “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo” (ROGER, 2006; WITTGENSTEIN, 2012).
Según Luria (1984), “El lenguaje escrito es el instrumento esencial para los procesos de pensamiento incluyendo, por una parte operaciones conscientes con categorías verbales, permitiendo por otra parte volver a lo ya escrito, garantiza el control consciente sobre las operaciones que se realizan. Todo esto hace del lenguaje escrito un poderoso instrumento para precisar y elaborar el proceso de pensamiento” (p.189).
La definición de términos es decir de conceptos es la expresión, verbal o bien escrita, de la idea o bien del objeto, de su significado, lo que lo distingue de cualquier otro por cercano o parecido sea, para diferenciarlo y “tratarlo” como tal, lo que es.
Más aún se requiere de la definición del término para que el concepto como tal exista, tenga reconocimiento y ayude en la comprensión y transformación de la realidad.
La definición de conceptos ayuda a comprender en esencia, a profundidad, lo que se estudia e investiga. Al inicio de un tema o proceso de investigación se requiere precisar las definiciones de los conceptos implicados en el estudio pues eso ayuda considerablemente a saber no tan solo lo que entendemos cómo tal sino además y entre otras cosas expresarlo, comunicar a los demás lo que entendemos al respecto (VIGOTSKY, 1977; HEGEL, 2010; BRUNER, 1990; DAVIDOV, 1972).
La definición de conceptos es en esencia una representación escrita o verbal de un aspecto de la realidad dada por una persona o grupo de expertos. De ahí que pueda haber tantas definiciones de un “concepto” como representaciones verbales se puedan construir (GRAMSCI, 2000; FERREIRO GRAVIE, 2022).
Los Tipos de Definiciones de Conceptos
Hay en la literatura entre otros, dos tipos de definiciones, representaciones verbales, de conceptos. Una las llamadas convencionalmente definiciones “Conceptuales” y otra las nombradas definiciones “Operativas”; o de “trabajo”. Pero en ambas deben estar lo esencial, las características invariantes, la totalidad de lo que es común al objeto de definición que lo distinguen aún de lo más cercano y parecido.
Convencionalmente conocemos como definiciones “conceptuales” a las dadas por expertos en el tema y que por lo regular las debemos encontrar en artículos científicos o libros de textos recientes, o en obras de los clásicoa, mientras entendemos por definiciones “operativas” las que elaboramos cada uno de nosotros en la medida en que procesamos información sobre un tema, realizamos observaciones e intercambiamos ideas con otros todo lo cual nos ayuda a formarnos en nuestra mente lo que entendemos por el objeto en proceso de construcción.
Técnicas para definir conceptos
Hay varias formas o vías para definir conceptos entre ellas:
Sinónimos, expresando aquellas palabras, sustantivos, adjetivos, o verbos, de similares, con significados igual o cercano que pudieran en una oración, una ser sustituida por la otra sin cambiar el sentido de lo que queremos expresar. Esta forma de enseñar a definir conceptos es muy útil en las primeras edades.
Diálogo, privado o con otros, sobre lo común y no común entre el objeto de definición y otros cercanos por su significado. Mientras que este es un buen ejercicio para aprender a definir concpetos cuando el estudiante ya sabe leer y escribir.
Juego, “¿qué piensan cuando digo “X Tal palabra?” lo que facilita en pequeños grupos el intercambio de ideas sobre lo que estamos esforzárdonos y solicitar el nombrar con la mejor de las palabras el concepto que se va a trabajar.
Lluvia de ideas, la técnica Brainstorming, de Alex F. Osborn (1888 - 1966) es útil para niveles medio y superior como preambulo para consensar lo que se va entender por el término que se trabaja.
Hiperónimo, presición de un concepto mediante otros más específicos a los que abarca o pertenece, en el cual está comprendido o lo abarca. La propia palabra “hiperónimo” se refiere a un término cuyo significado está incluido en otras, más específicas.
Técnica RFG de los “tres colores”, o tres componentes del doctor Ramón
Ferreiro Gravié.
Definiciones de trabajo u operativas
De diversas maneras se puede definir un concepto, dicho de otra forma, de maneras diferentes se puede expresar qué se entiende por tal o cual cosa. La forma que a continuación se sugiere se conoce como “ Definición Operativa”, de “trabajo” lo que nos permite expresar, a cada quién con nuestras palabras, pero con rigor científico, la esencia misma de un objeto, hecho, fenómeno, etc. de la realidad.
La definición operativa de un concepto permite precisar lo que entendemos por tal cosa, comprenderla a profundidad dado las variables y la perspectiva que tomamos de referencia, y lo que es más importante comunicar con precisión lo que le estamos llamando o reconociendo por tal objeto en estudio.
No hay concepto de la vida cotidiana para el cual no tengamos una representación mental. Por ejemplo, cada uno tiene un concepto de amistad, de amigo, de colega, de hermano o bien de familia, pareja, amor, o democracia. Al expresar cada uno de ellos lo definimos y nombramos “concepto” al objeto definido es decir expresado. Todos y cada uno de nosotros en la misma medida en que profundizamos en un tema objeto de estudio, podemos ser capaces de expresarlo si seguimos ciertas sugerencias para hacerlo con la precisión académica y científica que se requiere (FERREIRO, 2020).
El trabajo escolar, académico y científico requiere la precisión del concepto que se estudia o investiga mediante la escritura que es una forma de lenguaje, un sistema de signos, una herramienta psicológica un instrumento. Proponemos la técnica de los tres colores también reconocida como estrategia RFG haciendo alusión a su creador, el doctor Ramón Ferreiro Gravié de Nova southeastern University, para enseñar a definir a los estudiantes del doctorado, con sus propias palabras cada término implicado en su tesis. Esta técnica además contribuye a la independencia cognitiva del sujeto que la aplica y al desarrollo de operaciones y funciones cognitivas que ayudan a precisar mediante el lenguaje escrito o verbal la esencia del objeto de estudio (FERREIRO GRAVIE, 2012, 2018, 2020, 2022).
Técnica RFG de los tres colores para definir conceptos
La definición operativa de un concepto implica tres importantes pasos:
Los tres pasos son igualmente importantes, aunque deben ser cumplidos en ese orden, y al final revisar y mejorar la redacción del enunciado elaborado.
Primer Paso: Precisar el Determinante
Precisar el determinante significa ubicar el objeto de definición en una categoría más general que lo contiene y abarca. El determinante responde a la pregunta ¿Qué es? O bien ¿En qué consiste? Y se trata de un personaje” ¿Quién es?
Cuando precisamos el determinante damos un término que identifica la esencia del objeto o fenómeno que definimos. Hay conceptos que admiten más de un determinante y todos son correctos.
Un ejemplo: queremos definir “perro”. Un posible determinante es “animal”. El perro es un animal. Animal es la categoría mayor en la que ubicamos a perro, y es por tanto el determinante que empleamos para definir lo que estamos entendiendo por perro. Pero también podemos plantear: El perro es un ser vivo. Ser vivo es también un posible determinante del concepto de perro, tan válido como animal. Otro posible y también correcto determinante de perro es cuadrúpedo, o bien animal cuadrúpedo. Otro pudiera ser vertebrado, o bien mamífero. En otras palabras, se sugiere realizar una lluvia de ideas sobre posibles determinante del objeto de definición, y después seleccionar el más adecuado según el referente a partir del cual queremos expresarlo.
Segundo Paso: Enumerar los Atributos
Enumerar los atributos significa hacer una lista de los rasgos, propiedades, cualidades o propiedades que caracterizan el objeto que tratamos de definir. Precisar los atributos responde a la pregunta ¿Cómo es? ¿Por qué se caracteriza? ¿Qué tiene o posee que lo hace peculiar? En otras palabras, qué lo hace ser cómo es y no otra cosa.
Los atributos son los elementos que forman parte de la definición de un concepto que permiten distinguirlos de conceptos cercanos que comparten un mismo determinante.
Por ejemplo, el concepto de “mesa” y el de “silla” comparten un mismo determinante: mueble. Los atributos que empleamos en la definición es lo que nos permite distinguir que estamos refiriéndonos a una u otra cosa:
La mesa es un mueble que tiene cuatro extremidades y una superficie plana sobre ella.
La silla es un mueble que tiene cuatro extremidades, sentadero y respaldo.
Los atributos especifican la noción de algo, distinguiendo una de otras. A más atributos esenciales se mencionen, mejor. Aunque siempre hagamos una lista primero (Lluvia de Ideas) y seleccionemos después los más relevantes. Las buenas definiciones son breves, y se expresan en aproximadamente 30 palabra lo esencial del “objeto” al que nos estamos refiriendo.
Tercer Paso: Expresar el Complemento
Expresar el complemento significa expresar la utilidad, el empleo, la importancia o bien las funciones del objeto en proceso de definición. El complemento responde a las preguntas ¿por qué? y ¿para qué?
Si importante es precisar el determinante y los atributos también lo es platear el complemento. Por ejemplo: La silla es un mueble que tiene cuatro patas, sentadera y respaldo y sirve para sentarse.
En la anterior definición del concepto de silla el complemento es sirve para sentarse. Por supuesto que existen otros posibles complementos a emplear cuando definimos el concepto de silla, pero esto dependerá de los intereses del autor y entre otros factores las intenciones y el contexto por la cual define el concepto.
Cuando tenemos los tres componentes de una definición, “ensamblamos” el enunciado mediante el cual expresamos el concepto, es decir lo definimos, esforzándonos en evitar que algunos términos se repitan, otros puedan resultar nada precisos, etc. y cuidando la extensión de la definición: a más corta es mejor, y algo importante cumplir los “Criterios de Calidad” para expresar correctamente, con rigor, la definición que construimos.
Para ser capaces de producir buenas definiciones operativa, de trabajo, se requiere por supuesto leer mucho, procesar información, observar, reflexionar y entre otras cosas, intercambiar con colegas además por supuesto consultar como los autores acreditados en la literatura definen esos conceptos, y pensar y escribir. Recordemos lo que para Vygotsky (1977) en Pensamiento y Lenguaje significaba la escritura como una variante del lenguaje.
Recordemos además que a las definiciones dadas por otros autores les nombramos convencionalmente DEFINICIONES CONCEPTUALES y a las que nosotros escribimos, DEFINICIONES OPERATIVAS.
Seremos intelectualmente independiente, académicamente mejores profesores e investigadores, en la medida en que, no obstante, tengamos en consideración las definiciones de diferentes autores, nosotros somos capaces de elaborar con rigor nuestras propias definiciones, a las que le llamamos “operativas”.
La técnica RFG de los 3 colores ayuda a precisar qué entendemos por cada uno de los términos que empleamos lo que se reflejará en la claridad con la cual expresamos nuestras ideas y escribimos al respecto, haciéndonos entender mejor y además estableciendo nuestra posición y criterios sobre el objeto de estudio, discusión y análisis (Ferreiro, 2012, 2018, 2020, 2022).
Por supuesto que una buena definición operativa no se logra con una primera versión hay que hacerla una y otra vez hasta que veamos que cumplimos correctamente los criterios de calidad.
Criterios de Calidad
Entre los criterios o indicadores de calidad de una buena definición operativa de concepto están:
Inicia la definición así: “El concepto es …”, o bien: “El concepto consiste en
…” Por ejemplo: La silla es … o bien, La silla consiste en …
A continuación, y en orden en que lo expresamos después decidir el DETERMINANTE, escribir los ATRIBUTOS y al final el COMPLEMENTO.
Expresarlo en aproximadamente 30 palabras, cuidando el orden de los componentes: determinante - atributos y complementos
Escribir un solo enunciado. No emplear el “punto y seguido”, ni el gerundio.
Identificación en la definición dada de los tres componentes o partes de la estructura de una definición operativa.
Veamos la definición del término “concepto” empleando la técnica del Dr.
Ferreiro, de los 3 colores:
“El concepto es la unidad básica del pensamiento humano que expresa las características generales y esenciales de las cosas y fenómenos de la realidad lo que permite distinguir a un objeto de otro para emplearlo consecuentemente”.
Como se puede distinguir iniciamos planteando “El concepto es …”. Inmediatamente colocamos el “determinante”, después los “atributos” y por último “el complemento” Un solo enunciado, aproximadamente 30 palabras.
Criterios de calidad de las definiciones conceptuales
Las definiciones conceptuales son por definición las brindadas por otros
autores. Entre los indicadores de “confiabilidad” están:
Autores reconocidos en la literatura científica.
Definiciones que aparecen en libros de editoras de prestigio o artículos de revistas indexadas.
Fuentes de los 10 últimos años (Excepto las dadas por autores clásicos del tema).
Presentadas entre comillas el texto de la definición y declarada la fuente al detalle.
Registrados los datos de la fuente al estio APA, o del sistema de citas empleado por la institución.
Empleo de ficha o plantilla para guardar las definiciones conceptuales o emplear aplicaciones como “Zotero” para documentar las búsqueda de información.
Enliste las mejores definiciones encontradas de autores reconocidos en las fuentes consultadas de prestigio, aquellas que mejor expresan la esencia del concepto en el contexto teórico en que lo trabaja o le interesa situarlo.
Criterios de calidad de las definiciones operativas
Recordemos que las definiciones “operativas, o de trabajo” son las escritas por el estudiante, o el profesor a partir de su referente conceptual y sus vivencias culturales.
Al iniciar el proceso de definición:
Cerciórese que comprende la técnica, cada una de sus partes: determinante, atributos (propiedades, características) y complemento.
Busque en fuentes de prestigio y buscadores electrónicos confiables el asunto, lea y procese información, la necesaria y suficiente para comprenderlo a profundidad: haga apuntes, visualícelo mediante, por ejemplo, un mapa mental o conceptual.
Cumple la estrategia RFG de definición operativa de conceptos.
Inicia la definición así: “X es …” o bien “X consite en …”
Escribe un solo enunciado de modo afirmativo de aproximadamente 30 palabras.
Evite las abreviaturas y repetición de términos ya empleados en la redacción de la definición.
Sea preciso, conciso.
Evite descripciones de procedimientos, algoritmos, ysecuencias de pasos o etapas.
Destaca primero el determinante, después los atributos y al final el complemento.
Haga por escrito o mentalmente una lluvia de ideas sobre los posibles determinante de la definición que quiere construir.
Recuerde que el determinante es un término que expresa o ubica el objeto de definición en una categoría que lo incluye o abarca. Por ejemplo, si definimos “perro” pudieran ser: animal, o bien mamífero, o también cuadrúpedo.
Emplear en la fase de apropiación de la técnica, tres tipos de colores para distinguir los componentes de una definición: rojo (Determinante), azul (Atributos), y verde (Complemento).
Nombra la definición con un solo término, simple o compuesto, de forma singular.
Al terminar su redacción: corrobore en varias fuentes pretigiosas el contenido de la definición construida, apliquese un detector de fraude como el Turnitin (versión “libre”), léala en voz ata, compártala con colegas cercanos, escuche su opinión, reelabore la redacción tantas veces como sea necesaria todo esto ante de publicarla.
En la fase de apropiación de la técnica no deje de emplear los tres colores indicados, la experiencia durante la validación de la técnica nos demostró que el nivel de adquiisición, e incorporación de la técnica, como rutina mental, es mejor y más rápida si se emplean los colores, aunque cuando deje de hacerse cuando en “automático” defines cuando términos evoques o tengas que referirte al mismo empleándola.
Ejemplos de Definiciones
Las siguientes conceptos están definidos mediante la técnica RFG de los 3 Colores que aquí les compartimos. Se insiste durante la práctica de apropiación de la técnica el empleo de los 3 colores para distinguir los tres componentes que integran la una buena definición; lo que ayuda a tomar conciencia de su empleo y del orden que deben aparecer en la definición y así “automatizar” la presencia de cada uno de ellos en cada definición que se construya.
Ensayo (Easy)
Es un escrito académico que argumenta una posición sobre un asunto a partir del análisis de referencias de reconocidos autores para hacer una contribución teórica y/o práctica.
Estrategia de Enseñanza (Estrategia Didáctica - Estrategia Instruccional)
Actividad orientada por el profesor que implica la construcción del conocimiento, que permite aprender individual o en pequeños equipos, en el aula, física o virtual, o fuera de “clase”, para lograr un objetivo o el desarrollo de una competencia.
Pensamiento Crítico (Critical Thinking).
Modo peculiar de pensar que hace dudar constructivamente, agrega y suprime, justifica y fundamenta para tener sus propias conclusiones y ser capaz de argumentar al respecto.
Conclusión Parcial
Las evidencias empíricas durante y a posteriori del proceso de validación de la “Técnica RFG de los 3 Colores” en cientos de estudiantes de diferentes niveles escolares, nos demuestra que su apropiación consciente contribuye a una escritura de trabajos académicos con un mayor nivel de focalización y un mejor tratamiento conceptual del tema al incluir como parte de su desarrollo las definiciones de autores lideres del temas y sus propias definiciones de los términos claves, lo que le permite entre otras cosas un mejor análisis de la temática en cuestión que les ayuda a comparar su posición con la de otros y comprender a profundidad el objeto de estudio. Contribuye además a una mayor fluidez en la comunicación verbal con dos características que resaltan: seguridad y precisón terminológica al escribir y exponer sobre el tema. Lo curioso y no menos importante son los testimonios sobre cómo extrapolan y emplean la técnica en conversaciones informales, laborales, sociales y familiares. La investigación al respecto continú, ahora el foco de interés es precisar el impacto que tiene la apropiación y empleo de la técnica en el desarrollo del pensamiento crítico en sujetos que son autores de definiciones con alto niveles de precisi ٴón y consición.










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